Un ensayo clínico logra inducir tolerancia inmunológica en trasplante renal sin necesidad de inmunosupresión a largo plazo
Un ensayo clínico internacional en fase 3 ha demostrado que es posible inducir tolerancia inmunológica en pacientes trasplantados de riñón, permitiendo retirar la medicación inmunosupresora en la mayoría de los casos.
El estudio evaluó un tratamiento experimental denominado MDR-101, basado en una terapia celular procedente del propio donante. Participaron pacientes adultos que recibieron un riñón de un hermano con alta compatibilidad genética (HLA idéntico).
Los resultados son especialmente relevantes:
- El 95% de los pacientes tratados logró suspender completamente la inmunosupresión aproximadamente un año después del trasplante.
- Un 75% se mantuvo sin medicación durante más de dos años, cumpliendo el objetivo principal del estudio.
- No se registraron complicaciones graves como rechazo del injerto, enfermedad injerto contra huésped ni fallecimientos.
Además, los pacientes mostraron una mejora en su calidad de vida frente al tratamiento estándar.
Por qué es importante este avance
Actualmente, la mayoría de los pacientes trasplantados necesita tomar inmunosupresores de por vida para evitar el rechazo del órgano. Estos fármacos, aunque eficaces, pueden provocar efectos secundarios importantes:
- Mayor riesgo de infecciones y cáncer
- Deterioro del propio injerto
- Impacto en la calidad de vida
- Coste elevado a largo plazo
Por ello, el trasplante sigue considerándose un tratamiento, pero no una cura definitiva.
La clave: inducir tolerancia inmunológica
En algunos casos poco frecuentes, el organismo del receptor puede aceptar el órgano trasplantado sin necesidad de medicación. A esto se le denomina tolerancia inmunológica.
El estudio MDR-101 se basa en reproducir este fenómeno mediante:
- Un acondicionamiento previo suave del sistema inmunitario
- La infusión de células del donante
- La generación de un estado denominado quimerismo mixto, en el que conviven células del donante y del receptor
Cuando este equilibrio se mantiene, el sistema inmunitario deja de atacar el órgano trasplantado.
Resultados del estudio
El ensayo se llevó a cabo entre 2018 y 2024 en 17 centros de Estados Unidos y Canadá.
Los pacientes tratados con MDR-101:
- Desarrollaron quimerismo mixto estable
- Pudieron retirar progresivamente la inmunosupresión
- Mantuvieron la función del injerto sin complicaciones relevantes
Solo cuatro pacientes necesitaron reintroducir tratamiento inmunosupresor por diferentes causas, como recurrencia de enfermedad o signos de rechazo.
Un paso hacia el trasplante sin inmunosupresión
Este estudio supone uno de los avances más sólidos hasta la fecha en la búsqueda de un trasplante sin necesidad de inmunosupresión crónica.
Aunque se trata de pacientes muy seleccionados (donante familiar con alta compatibilidad), los resultados abren la puerta a:
- Reducir la dependencia de fármacos inmunosupresores
- Mejorar la calidad de vida de los pacientes trasplantados
- Avanzar hacia estrategias más seguras y duraderas en trasplante
Fuente: Sociedad Andaluza de Trasplante de Órganos y Tejidos